La triste realidad es que las consecuencias de esta guerra ilegítima están cotejadas en informes difíciles de desactivar, y elaborados en todos los rincones del mundo. Unas consecuencias que pasan por un gasto por parte del gobierno estadounidense de más de 2,5 billones de dólares y el arresto de más de 40 millones de personas por delitos relacionados con el narcotráfico y la tenencia de sustancias.
Sin lugar a dudas, esta guerra ilegítima, hija de la ignorancia y el empecinamiento, está demostrando que la violencia, una vez más, genera más violencia.